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10 errores que debes evitar al adoptar a un perro

Toda primera vez tiene sus pros y sus contras. Por un lado está la magia del principio. La ilusión y la inocencia son inigualables. Pero se cometen también más errores que nunca en nuestro afán de hacerlo todo perfecto. La falta de experiencia nos puede jugar malas pasadas si no tenemos en cuenta ciertos aspectos.

Por estos motivos hemos decidido enumerar los 10 errores más habituales cuando se decide adoptar a un perro por primera vez. De esta forma nos será posible tratar de ayudaros a evitarlos. Además, de esta forma también seréis conscientes de las necesidades especiales que se requieren durante la adopción de un perro.

 

Esperar que el perro esté educado y tratarle como a un adulto

Cuando se adopta a un perro se suele saber bien poco de como ha sido su vida hasta ese momento. Salvo casos aislados, lo normal es desconocer si ha recibido algún tipo de educación o a que nivel. Es un error pensar que el perro atenderá a tus órdenes desde el primer momento y que entenderá todo aquello que le pidas.

Aunque hubiese sido educado con anterioridad, piensa que él se va a incorporar a una nueva vida, donde la mayoría de las cosas y personas que le rodearán serán totalmente desconocidas. Ponte en su lugar: si tu llegases a un espacio nuevo donde te esperasen completos desconocidos ¿como te gustaría que te tratasen?. Seguramente estarías cohibido al principio. También querrías que te facilitasen las cosas y que te enseñaran con paciencia todo lo necesario para tu día a día. Pues igual sucederá con él. Ten paciencia, ayúdale en lo que necesite y gánate su confianza poco a poco.

 

errores al adoptar un perro

 

Exigir al perro una conducta que no ha aprendido

Al igual que mencionaba en el apartado anterior, no podemos saber desde el comienzo que es lo que el perro ha aprendido a lo largo de su vida y lo que no. Será necesario varios días de convivencia para empezar a tener datos. Además, es muy recomendable un análisis y estudio del perro por parte de un educador profesional. Esta es sin lugar a dudas la mejor forma de conocer que puedes pedir al perro y que no.

Exigirle sin más algo que desconoce es bastante contraproducente. Para empezar, no saber que es lo que debe hacer ante tu petición le creará frustración, que puede terminar convirtiéndose en ansiedad y en otros trastornos de comportamiento. Entenderle en estos primeros días es muy importante, por lo que es 100% recomendable que te formes para entender su lenguaje corporal.

 

Castigarle y llamarle enfadado utilizando el NO para todo

Tienes que tener en cuenta que todavía no tienes confianza con él aunque a ti te haya dado tiempo a pensar en adoptarle, a tomar la decisión, a mirar mil fotos suyas, y aun sin todavía haber convivido con tu nuevo amigo ya has desarrollado un cariño especial hacia él.

Sin embargo, para él no eres nadie y eso será así durante al menos unos meses. Desde luego, llegará un momento en el que empezarás a serlo, pero la relación se afianza poco a poco y sin prisas.

Por eso, para forjar una relación buena de confianza y cariño, el comienzo tiene que ser suave y lleno de positividad. Si le castigas o le hablas enfadado solo harás mella en la relación y dejará de forjarse de forma estable, puesto que el perro podrá a pasar a considerarte una amenaza en lugar de lo que deberías ser para él: una ayuda y alguien en quien confiar.

 

No jugar porque está gruñendo

Jugar es algo esencial en la vida de un perro. Es el entrenamiento perfecto para su vida real. Ellos disfrutan y aprenden jugando por lo que es importante incentivar el juego todo lo posible. Esto no quiere decir que haya que estar jugando con él a todas horas, pero si que hay que establecer una rutina de juegos adecuada.

En ocasiones, los adoptantes primerizos cometen el error de castigarles sin jugar cuando el perro gruñe. Sin embargo, el gruñido no es más que una expresión canina. Una forma de comunicarse al igual que lo es el ladrido. Durante el juego los perros suelen gruñir de una forma más aguda de lo habitual y con ruidos más cortos.  Por lo tanto, cuando el perro gruña de esta forma, es señal inequívoca de que quiere jugar contigo y, por supuesto, no es motivo de regaño.

 

errores al adoptar un perro

 

Obligarle a caminar a nuestro paso dando tirones de la correa

Los paseos diarios es otra de las actividades esenciales de un perro. Al principio, cuando un perro adoptado llega a un nuevo hogar y por consiguiente, a un espacio desconocido con muchas novedades entre todo lo que le rodea, siente curiosidad y trata de olfatear rápidamente todo lo que encuentra allá por donde va. Esto en ocasiones hace que los paseos se ralenticen con continuas paradas causadas por esta curiosidad o que quiera alcanzar a la carrera algunos puntos.

No trates de que siga avanzando o que frene a base de tirones de la correa. Él necesita familiarizarse con el entorno y créeme que es muy beneficioso que lo haga. Por ello busca siempre un tiempo para dedicarle a él en exclusiva, cuando no haya prisas por hacer algo más allá de salir a pasear. Los tirones de la correa y obligarle a ir a un ritmo inadecuado generará desconfianza de él hacia tí y podría hasta rechazar en el futuro el querer salir contigo a pasear.

 

Olvidar estimularle mentalmente

La estimulación mental en los perros, y no solo en casos de adopciones, es fundamental para su correcto desarrollo. Muchas veces, los que son primerizos no tienen en cuenta este tipo de trabajo y descuidan su desarrollo intelectual, lo cual es un gran error, pues la felicidad del perro depende mucho de dicho desarrollo.

Hay muchas formas de estimular mentalmente a un perro, ya sea cachorro, joven o adulto. Lo que si es básico es adoptar los ejercicios y actividades al desarrollo mental actual del perro, aumentando progresivamente la complejidad según el perro va ganando en capacidad.

Hablo sobre este aspecto detenidamente en mi entrada sobre juguetes interactivos para perros. Quizás te interese echarle también un vistazo si quieres saber más respecto a la estimulación mental en los perros.

 

Creer que el perro nos entiende y que sabe cuando hace algo mal

El lenguaje que utilizamos para comunicarnos los humanos es muy distinto del que utilizan los animales para hacerlo entre ellos. Tanto es así, que los mismos gestos o miradas pueden significar cosas muy distintas para una persona y para un perro. Muchas veces se comete el error de pensar que, cuando hablamos, damos una orden o regañamos a un perro, este está entendiendo perfectamente lo que estamos queriendo decirle. Y no es así.

Para poder comunicarnos con los perros y darle órdenes de una forma que ellos sepan gestionar es necesario primero que el guía esté familiarizado con el lenguaje corporal canino. Según los gestos que se realicen cuando se transmite la información, el perro entenderá correctamente o no lo que se le indica.

Por otro lado, al igual que sucede con un niño pequeño, él no puede saber sin más cuando un acto está bien o mal. Es algo que hay que ir enseñándole poco a poco y que, con el paso del tiempo y el entrenamiento adecuado, irá entendiendo y poniéndolo en práctica. Muy importante en este sentido es recompensar las buenas acciones y etiquetarles como erróneas las que no lo son.

 

errores comunes al adoptar un perro

 

Pensar que se pueden solucionar los problemas sin ayuda profesional

Uno de los principales errores del adoptante primerizo es sobrevalorar sus conocimientos y capacidades para poder poner solución a los problemas que un perro adoptado puede traer consigo o desarrollar con su llegada a un nuevo hogar. O no darle la importancia que realmente tiene a la necesidad de ponerles remedio.

En muchas ocasiones, estos problemas suelen ser graves y es imprescindible tratarlos mediante el trabajo de un educador/adiestrador experto. Nadie mejor que un profesional sabrá manejar estas situaciones y planificar un plan de trabajo adecuado con el que ponerles remedio.

Hay muchos aspectos a valorar para el tratamiento de los problemas de actitud o comportamiento antes de tratar de solucionarlos por lo que te recomiendo encarecidamente que no tratas de hacerlo tu mismo si no tienes experiencia como educador canino, puesto que puede ser contraproducente y agravarlos aún más.

 

No tener en cuenta la posibilidad de que sufra ansiedad

La ansiedad es uno de los problemas más habituales a los que nos enfrentamos los educadores. Sobre todo en perros que han vivido situaciones complicadas y traumas, como son por ejemplo los malos tratos o el abandono. Si has decidido adoptar a tu nuevo amigo acudiendo a una protectora, es bastante probable que haya sufrido algún tipo de trauma de estas características.

La ansiedad puede convertirse en un problema de gravedad si no se ataja a tiempo y se trabaja para que el perro la supere. Hemos de ser conscientes a la hora de la adopción que el perro puede tener síntomas de ansiedad y ser capaces de saber identificarlos adecuadamente. Por ello, vuelvo a insistir, en la importancia de que te formes en los aspectos básicos antes de la llegada del perro a su nuevo hogar.

 

Creer que el perro te debe estar agradecido

Adoptar un perro es un bonito gesto, no cabe duda. Es darle una nueva oportunidad de ser feliz. Pero no creas que con eso basta y que el perro te verá como su salvador desde el mismo momento en que llegue a casa. Al contrario, pues el perro no te conoce, no sabe quien eres y no tiene idea de cuales son tus intenciones con él. No va a agradecerte nada por el mero hecho de adoptarle.

Pero esto no quiere decir que, con el tiempo, trabajo y paciencia, el perro no empiece a desarrollar un fuerte vínculo contigo. De hecho lo hará y ese es el objetivo que tienes que buscar: que a largo plazo el perro confíe totalmente en tí y te agradezca (a su manera) todo el cariño y esfuerzo que has puesto en hacerle feliz. Y la sensación que tendrás en ese momento será totalmente reconfortante.

 

errores a evitar al adoptar un perro

 

Una vez que ya conoces los errores más comunes que suelen darse en la adopción de un pero, ahora no tienes excusas para ser consciente de ellos y tratar de evitar cometerlos. Un perro te puede dar muchas satisfacciones. Algunas que ni siquiera los seres humanos pueden ofrecer. Su lealtad está por encima de la de cualquier otro ser vivo. Pero no es algo que se consiga de un día para otro. Esfuérzate, busca ayuda profesional que te ayude a hacerlo todo más fácil y, ten paciencia. Los resultados llegarán y tendrás una relación fuerte con él durante toda la vida.

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