juguetes interactivos para perros

Uso de juguetes interactivos para perros

Los juguetes interactivos son unas herramientas esenciales para ejercitar mentalmente a nuestros perros. También servirán para trabajar sus sentidos, especialmente la vista y el olfato, pues son los están continuamente en uso.

Hay multitud de juguetes interactivos para perros en el mercado, además de otros muchos que podemos fabricar fácilmente en casa. Todos ellos se dividen, según la dificultad que tienen para resolverlos, en distintos niveles. Es muy importante usar con nuestro perro aquellos que se adecuen a su nivel mental, e ir incrementando poco a poco la complejidad. Se ha de tener cuidado con utilizar un juguete de nivel más avanzado del adecuado ya que puede provocar frustración al no poder conseguir el premio.

Ademas, es también muy importante tener en cuenta que, a diferencia de otro tipo de juguetes para mascotas, los juguetes interactivos, generalmente, deben utilizarse siempre bajo supervisión del guía, y nunca usarlos para que el perro se entretenga mientras está solo en casa.

 

Uso y objetivo de los juguetes interactivos para perros.

Todos estos juegos, cuya finalidad es estimular mentalmente al perro, trabajan con un denominador común. El objetivo del cánido será conseguir un premio que el guía ocultará en el juguete, Según el nivel para el que esté desarrollado el juguete en cuestión, al perro le será más o menos difícil poder conseguir dicho premio. Al final, se trata de que nuestra mascota tenga que pensar y buscar la forma de llegar hasta él, utilizando su inteligencia y sus sentidos.

De esta forma tan simple aparentemente, el perro será capaz de ejercitar y ampliar sus capacidades, ya sean mentales, visuales u olfativas, por ejemplo.

Cabe señalar la importancia de que el guía controle en todo momento el juego. Con esto quiero decir que no es recomendable que el perro no esté sometido a disciplina mientras se realizan este tipo de juegos. El guía tiene que ser quien marque las pautas y de permiso al perro para empezar, terminar y marcar el ritmo de la actividad de principio a fin.

 

Juguetes interactivos de nivel 1.

El nivel uno lo formarían aquellos juguetes para perros que suponen una menor dificultad a la hora de conseguir el premio. Este es el nivel por el que se ha de empezar cuando comenzamos a ejercitar intelectualmente y sensorialmente al perro.

Dentro de este primer grado estaría, por ejemplo, quizás el juguete interactivo más conocido y popular, el Kong. Realmente Kong es la marca que empezó a fabricar estos juguetes, pero su popularidad ha hecho que el juguete en sí sea reconocido por ese mismo nombre. Se trata de una especie de pirámide formada por esferas achatadas, hueco por dentro y que con un agujero en la base. Este dispositivo se rellenaría con comida y el objetivo es que el perro encuentre la forma de sacarla del interior.

A pesar de ser considerado un juguete tipo “fácil” se puede aumentar la complejidad del ejercicio según la elección de comida que hagamos para poner en su interior. Kong fabrica estos juguetes de distinto tamaños y rigidez. El tamaño adecuado variará según lo grande o pequeño que sea el perro y la rigidez adecuada irá cambiando progresivamente, desde los más blandos hasta los extra-rígidos.

Otros juguetes interactivos de este mismo nivel pueden estar formados por algunos cilindros huecos, esferas, alfombras de olfato, etc.

 

juguetes interactivos perros kong

 

El nivel 2 en los juguetes interactivos para perros.

Con el segundo nivel aumentaremos la complejidad de las actividades y empezarán a usarse cuando los de primer grado comiencen a dejar de ser un reto para nuestras mascotas. Son unos artículos algo más sofisticados y con un grado de complejidad mayor.

Un ejemplo de juguete de nivel 2 sería el Wobbler, también de la marca Kong. Tiene la misma forma que el Kong de nivel 1, pero se diferencia de este en varias cosas. El agujero de acceso al premio está en el centro del dispositivo y tiene un peso en la base que lo hace estar siempre en posición vertical, funcionando a modo de balancín. Esto implica que el perro tiene una mayor dificultad para resolver el juego y tiene que interactuar con él combinando estrategias.

Existen muchos más juguetes dentro de este nivel. Por ejemplo, los tubos que no son completamente huecos y que cuentan con un sistema para liberar el premio al ser mordido en una zona en particular, pelotas con agujeros falsos o peonzas huecas que liberan premios conforme son agitadas.

 

Desarrollo de la inteligencia en el nivel 3.

El nivel tres lo compondrían aquellos juguetes que necesitan algo más que una estimulación sensorial para poder resolverlos. El cánido debe estar obligado a utilizar la inteligencia para ser capaz de resolverlo. Son los juguetes de mayor complejidad y solo deben utilizarse cuando el perro ya está muy habituado a este tipo de juguetes interactivos.

Dentro de este tercer nivel lo más conocidos son las denominadas Flip Boards. No son más que unos dispositivos que incluyen huecos donde introducir la comida y que solo se liberan tras un determinado acto: accionar un pulsador, mover una trampilla, etc. De esta manera, se obliga al perro a pensar en la forma de buscar la solución ya que solo utilizando el olfato no lo conseguirá.

 

 

Juguetes interactivos de nivel variable.

También existe un grupo de juguetes que pueden ser utilizados desde el nivel 1 hasta el 3. Básicamente cumplen esta función regulando el grado de dificultad para llegar hasta el premio. Normalmente lo hacen cambiando el tamaño de los orificios por los que se extrae. También elevando el número de acciones que tiene que realizar para conseguir resolverlo.

Hay multitud de juguetes de este tipo, sobre todo esferas, peonzas, tubos, mordedores….

Ten también en cuenta que, aunque aquí en general te hablé de juguetes ya fabricados para este fin, hay otras muchas formas de estimular al perro de una manera “casera”. Con un poco de imaginación y sabiendo bien lo que necesitamos es realmente fácil poder fabricarnos nuestros propios juguetes interactivos. Por ejemplo, piensa en una botella plástica vacía, o un simple tubo de PVC agujereado y cerrado por los extremos. Las posibilidades son infinitas y tu mascota te lo agradecerá si trabajas con ellos de forma continua.

Si quieres saber más sobre este tipo de productos te invito a conocer mi taller de juguetes interactivos para perros, donde te enseñaré como, cuando y donde utilizarlos para que el trabajo sea eficaz y los resultados se aprecien de una forma rápida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *